sábado, 21 de mayo de 2011

Otra vez

Adivinen… Si soy yo, la misma chica tonta. La que no ha madurado nada. Estoy casi en los 20 años, con una relación seria desde hace cuatro, y sigo siendo la mina más pendeja del mundo. La que deja los trabajos tirados, la que se enferma de puras enfermedades de bebes, la que en la universidad no es capaz de comportarse como la persona de segundo año. Soy un asco, para variar. ¿Hay un manual para crecer?

Hoy, estoy en casa, después de dos fin de semana trabajando en una tienda de calzado, donde me sobreexplotaban yo no teniendo ninguna necesidad. Soy una mujer machista, lo admito. Quiero estar en casa, hacer el aseo, preocuparme por los hijos y nada más. Pero ahora soy una joven, que está estudiando para ser profesora de lenguaje, y que no tiene bien definidas sus metas, porque está ligada a un hombre que le ha dado las cosas en bandeja, igual como lo ha hecho mi papá. Regaloneándome hasta decir basta, pero lo peor, es que yo se que está mal, y no puedo remediarlo. Eso es lo más frustrante.

¿Cómo cambiar? De nuevo, ¿cómo cambiar? ¿Es que nunca cambiaré? ¿Siempre quedaré como la estúpida cabra chica? Hoy, me quiero morir mil veces de nuevo.